El Tai Chi Chuan estilo Yang es muy particular acerca del método en que se utiliza la Mirada. La tradición afirma que cuando Yang Cheng Fu utilizaba el “empuje manos” o se dedicaba a combatir, al mirar al oponente emitía tanto Chi que este al recibir tanta energía de su mirada, caia en la dirección en que él esperaba. 
Cuando miramos a la bellisima imagen Yang Shao Hou, sus ojos parecen tener el brillo de un relámpago, este es el resultado del arduo trabajo de concentración en la mirada, así como en la energía interior del Chi.
Yang Cheng Fu dijo: “Los ojos deben mirar derecho hacia adelante, a veces siguiendo al cuerpo y a veces a los cambios de este, la línea de visión aunque se podrá fijar en la vacuidad es un elemento esencial en los movimientos de transición, ya que de esta forma se compensan las insuficiencias del cuerpo”.
En el Tai Chi Chuan estilo Yang los requisitos relativos a la mirada son los siguientes:
1. Los ojos deben mirar derecho hacia adelante. En circunstancias normales, los ojos ven derecho hacia delante, mirando a través de la mano, cuidando de no dejarlos como muertos sobre la mano. Los ojos pueden también ver hacia al frente hacia abajo en algunas circunstancias, pero deben seguir el movimiento de la mano activa en la postura, la cual determina la dirección a seguir.
2. La expresión de los ojos se ajusta a los movimientos. El principio dice que la mirada
sigue al movimiento del cuerpo, cuando cuerpo se mueve los ojos siguen el movimiento, cuando el cuerpo se enfrenta a una dirección, la mirada se enfrenta hacia esa misma dirección. La practica del El Tai Chi Chuan estilo Yang es un continuo avanzar, hacia adelante o hacia atrás, a la izquierda o a la derecha, cuando se gira todo depende del movimiento de la cintura la cual hace mover el resto del cuerpo e igualmente los ojos deben seguir al movimiento de la cintura junto al cuerpo.
3. Los ojos y la intención deben ser coherentes. Los ojos son el punto focal de la mente y en lo que la mente piensa, los ojos se concentran, si los ojos y los movimientos no están de acuerdo lo interno y externo tampoco están de acuerdo. El uso de los ojos tiene una relevancia muy importante en la practica del “empuje de manos”, es necesario observar la parte superior e inferior del oponente, observando de cerca la dirección del movimiento de su espalda y la circulación de energía, podemos encontrar el momento oportuno para hacer que el oponente se coloque en una situación difícil.
4. El uso de la mirada debe ser natural. Cuando utilizamos los ojos, no debemos ver, no debemos cerrar los ojos, se debe mantener el espíritu dentro de la mirada. El uso correcto de la expresión de los ojos tiene una relación con la energía de la parte superior. (Xu ling ding jing). La energía en la parte superior es ligera y sensible y así el espíritu puede elevarse, y los ojos
tener una expresión natural.
Entrenando La Percepción
La Percepción es la forma en que percibimos el mundo exterior en relación con nosotros mismos. En El Tai Chi Chuan estilo Yang se altera la percepción normal a través de la forma en que practicamos. Ejecutando la forma lentamente y con plena intención, nos volvemos conscientes de la transición del movimiento a través del tiempo y se crea una división interna del tiempo, según las etapas del movimiento. Al hacer el movimiento rápidamente esta
división interna sigue siendo válida, pero como fue previamente establecida a un ritmo más lento, el movimiento aunque rápido para los ojos de los otros, aún tiene la misma cantidad de tiempo interno, lo que nos permite funcionar a una velocidad mayor sin perder la percepción del mismo.
Gran parte de la manera en que percibimos el tiempo, el espacio y el movimiento está determinada por la rapidez con que la información llega a nuestra conciencia. Si nuestra atención está dividida por muchos mensajes internos, un estimulo exterior, aunque lento, se sentirá rápido y nos capturara por sorpresa. El miedo y el malestar son las dos causas principales de dichos “ruidos” internos que nublan nuestra capacidad de percibir el ” tiempo real”. De ahí la exigencia de la mayoría de las artes marciales en desarrollar una mente clara. Calmándonos nosotros mismos y relajándonos podemos reducir la tensión y el desconfort, deshaciéndonos de nuestro ego dejamos de lado el miedo y así podemos ver lo que está llegando mucho más claro y lo rápido ya no es tan rápido, porque ya sabemos que viene y cuando va a llegar.
Texto Original en Ingles del Maestro Yang Jun
Traducido por Nunzia Gallo