“Aclaro que el Thai Cuc es el Pakua Vitaminita, aunque parecido al PaKua que conocemos los movimiento difieren, en ciertos casos y principios podríamos compararla con el Tai Chi.”
Nunzia Gallo
Thai Cuc Dao, LA VIA DEL PRIMER PRINCIPIO.
Por el Prof. François Brassecasse. Fundador de la Escuela Son Long Khien Doung.
“El aire de la mañana esta todo lleno de dulzura. 
Y los tulipanes rojos presienten la oscuridad
Sus pies desnudos trazan los círculos de la unidad
Rozan la hierba embellecida por el roció.
Oigo su alma cantar en una felicidad apacible
Mientras una silueta ondula y juega
Las sombras y luces invisibles
Que la atraviesan y la vuelven borrosa
No es más que un respiro, una traza
El polvo de una estrella fugaz
Cae en la tierra que vibra de gracia
Despertándose con la oración de su alma desnudada”
Uno coloca muchas veces en oposición lo positivo y lo negativo, porque uno presta más atención al hecho inmediato de una acción.
En realidad la acción no es, sino la resultante de todo un proceso energético que por inconciencia puede aparecer atreves del consciente. Lo que es visible nace del invisible. Así en las Artes Marciales Vietnamitas, que como la flor, contiene la esencia de su perfume. El Vo (Viet Vo Dao) representa el arte externa, el Tai Cuc el aspecto interno.
El Tai Cuc, el primer principio, es una de los aspectos de esta práctica esotérica “este término significa simplemente lo que está escondido”. Todo está ya allí para el que quiere conocerlo, comprenderlo o utilizarlo.
Nuestro cuerpo es capaz de transformar los diversos elementos que ingerimos en diferentes formas de energías especializadas que recorren toda la estructura a través los sistemas: orgánicos, musculares, inmunitarios, linfáticos, sanguíneos y nerviosos; es un verdadero milagro de complejidad y eficacia. La fuerza del cuerpo se juzga por el peso que el levanta; que decir del rumor, que es la fuerza de una palabra?
Entremos ahora en el invisible, vamos ahora más lejos en lo que la ciencia aun no medido, ni definido: la composición de la alquimia del cuerpo humano.
Esta crónica teniendo como un solo de fin, el de dar ganas de descubrir el Thai Cuc, es importante de entender sus propósitos y acercarse a sus conocimientos que deberán ir lo más lejos posible, sobre todo para aquellos que desean seguir este camino.
El Thai Cuc Dao, la Vía del Primer Principio, es una arte interna marcial vietnamita aun poco conocida. Nosotros vamos a trazar aquí de una manera breve todo abriendo lo más posible el Camino, las principales etapas del conocimiento que conforman el aprendizaje de la Vía Interna.
LOS ELEMENTOS
LA TIERRA
La tierra constituye la fundación del hombre. El elemento tierra concretiza en forma de materia (huesos, tejidos, órganos, piel…) todo los alimentos que atraviesan la estructura humana, hasta el momento inverso donde el hombre, por el ejercicio de la muerte, reenvía la concretización de su forma. La tierra se une al hombre por la gravedad: Esa que lo pega al planeta y lo hace olvidar que este da vueltas constantemente. El equilibrio viene de la consciencia de estar enlazado a la tierra. Esta necesidad constante del hombre de estar lejos de ahí de donde el está, es lo que produce la perdida de equilibrio en su existencia. Reconectarse al elemento Tierra es primordial en la Vía interior. En realidad nosotros estamos naturalmente y constantemente conectados con la energía de la Tierra, sino nosotros no hubiéramos tomado forma en este mundo y en esta vida. Solo necesitamos reaprender esto, lo cual es nuestra verdad. La calificación de la energía de la tierra en su polaridad negativa (inconsciente) es la melancolía y la tendencia a la pereza: uno ve la realidad del elemento donde la naturaleza es de concretizar, fijar, inmovilizar.
La práctica del Thai Cuc permite de desarrollar el polo positivo por el ejercicio consciente de perseverancia, de responsabilidad. Las piernas están hechas para avanzar: desarraigar para colocar sus raíces más lejos, es la experiencia de la expansión continua de nosotros.
EL FUEGO
El fuego vive en el pensamiento, el interior, el espíritu. Él se nutre y se alimenta de la energía del cosmos. Es principalmente el elemento fuego, cuando se despierta conscientemente, que comienza la aspiración y la necesidad de la elevación. Reconectarse a la energía del cielo nos lleva a deshacernos poco a poco de la creencia de que lo material es lo único que importa en la Vida, que el cuerpo es la sola realidad, si el cuerpo es el contenedor, el espíritu es el contenido.
La calificación de la energía del fuego en la polaridad negativa es la pasión, la rabia, la más mínima intención. La práctica lleva a la consciencia, el entusiasmo, el coraje, la apertura. La claridad de la inteligencia viene del hecho de que el fuego consciente consume todos los pensamientos inútiles y parásitos. Nosotros vivimos en una sociedad paradoxal, que estimula la inteligencia para producir bienes materiales…. Eso que encarcela al hombre en necesidades diarias renovadas e insaciables.
EL AGUA
El elemento agua reside en todos los fluidos que nos componen, mismo si uno puede ubicarlos más generalizados en la parte abdominal. Los fluidos están constantemente en movimiento al interior de nosotros. Observarlos nos permite darnos cuenta de que los podemos domar, controlar y dirigir todos nuestros aspectos.
La transformación del elemento agua abre la serenidad, la compasión y la modestia. El agua en los ejercicios de Thai Cuc esta representada por la circulación en círculos.
EL AIRE
El aire es elemento mediador entre el fuego y el agua. El tiene la capacidad de equilibrar las polaridades de los elementos y esta transmutación crea el movimiento; en efecto el contacto entre el calor y la humedad, da nacimiento a los huracanes. El aire es el origen de los estallidos fuerza en los golpes del Thai Cuc.
LA POSTURA.
El dominio de su cuerpo es el primer paso, pero es el primer paso hacia la conquista de uno mismo. Si uno controla el cuerpo dominando sus necesidades, uno comprende que es, en verdad, más que un simple cuerpo. La postura es una puesta en situación técnica para que se revelen las llamadas inconscientes; en efecto, el cuerpo es puesto a prueba y el responde con la impaciencia, el dolor, la duda, el rechazo atreves de tensión en los músculos, bloqueo de las articulaciones… Solo después de un largo periodo de práctica es que el placer nace al fin. El tiempo de práctica varía según los diferentes individuos: algunos necesitan de un tiempo para que los músculos se formen, para que los tendones se estiren, pero ese momento donde el mental domina al fin al cuerpo físico no puede ser prejuzgado. En fin cuando la impaciencia deja lugar al instante presente, cuando la duda desaparece en la luz, una felicidad profunda nace entonces del fondo del alma como una flor de loto inmaculada. Se dice que Thai Cuc aparece al fin a aquel que lo practica.
LA CONCENTRACIÓN.
Concentrarse es focalizar una parte importante de sus energías en un objetivo preciso y determinado.
La concentración se posiciona en uno o muchos centros de actividades y no solamente en el pensamiento. La concentración se desarrolla a medida de la adquisición de la práctica. Uno se coloca primero en el gesto, luego en el pensamiento del gesto y por último en el desapego del acto.
En este momento la concentración abre la consciencia que transporta al cuerpo, el alma y el espíritu en otra dimensión donde la visión se vuelve otra.
EL DESPLACIEMIENTO
La caminata en círculos, en el sentido de la rotación de la tierra, armoniza y refuerza la circulación de los cambios energéticos en el interior del cuerpo. La caminata en el sentido inverso contrarresta en un primer tiempo la circulación de los fluidos, los acumula y luego les libera por reacción dinámica en lo que uno cambia el sentido del círculo. Los desplazamientos en círculos simbolizan que una acción que parece infinita y es en realidad una sucesión de actos terminados; esto conlleva a darse cuenta de la primera cualidad del Tai Cuc, una paciencia infinita. La caminata en círculos, por la repetición renovada del mismo paso permite al mismo tiempo de instalar un ritmo hipnotizante que desorienta y de crear una nueva estrategia de combate; la inocuidad de la intención o el pensamiento insaciable.
EL COMBATE
La vivacidad y la suavidad del desplazamiento permite los cambios bruscos de dirección y de orientación en el combate.
El cuerpo entero se vuelve una bala lanzada a velocidad loca que percuta y perfora los obstáculos que se encuentran en su trayectoria. Los golpes explotan en serie y todo regresa a la calma, serena y distante de una sola vez. La suavidad esconde la fuerza que el combate no relaja que por chorros voluntarios. Los movimientos siguen la ley de la transformación y absorben todas las formas del adversario. La respiración se vuelve un pensamiento tan concentrado que puede subsistir por ella misma. El soplo es inaudible, indetectable y ya es demasiado tarde cuando el calor se resiente por el objetivo.
LA MEDITACION
Meditar significa ir al centro.
La pregunta es: Donde colocamos nosotros nuestro centro ¿En el Vientre, en el Plexos Solar, en la Cabeza o en el Corazón? O en otro lugar?
El vientre abre a la fuerza, el plexo a la iluminación, la cabeza a la fusión y el corazón al amor.
Nuestra naturaleza ya está lista porque su evolución se inscribe cada día en cada uno de nuestros actos, palabras y pensamientos.
En los ejercicios de Thai Cuc Dao, muchos años son necesarios para que el hombre libere todos sus procesos en él, se comprenda, se acepte y se ilumine en fin en su propia perfección.
Traducido del Frances por Nunzia Gallo











